sábado, 22 de agosto de 2009

Cortázar por Tristán Bauer

DOCUMENTAL

Cortázar (1994) - Argentina
Dirección: Tristán Bauer
Guión: Tristán Bauer y Carolina Scaglione
con textos de: Julio Cortázar
Fecha de Estreno: 21 de octubre de 1994

Intérpretes:
Hugo Carrizo
Agustín Goldschmidt
Julio Cortázar:
Él mismo
Alfredo Alcón:
Voz en off



Equipo Técnico

Fotografía:
Marcelo Camorino
Cámara:
Tristán Bauer
Dirección de arte:
Abel Facello
Montaje:
Javier Julia,
Lucas Schiaffi,
Tristán Bauer y
Carolina Scaglione
Música:
Juan Carlos "Tata" Cedrón y
Juan José Mosalini
Asistente de producción:
Santiago Pampliega
Jefe de producción en rodaje:
Verónica Cura

Duración:
80 minutos

estreno en video: 03/10/95
Sinopsis: Este documental recorta numerosas entrevistas a un variado espectro de intelectuales que esbozan el perfil polifacético del personaje: Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal y el italiano Bruno Arpaia dan sus opiniones sobre el escritor, poniendo el acento en su personalidad contradictoria. El film deja de lado la intención biográfica, y constituye el eje de la discusión en la transformación de un escritor que pasó de desarrollar una actividad exclusivamente literaria (no se menciona su trabajo como traductor de las Naciones Unidas) a ocupar el sitial emblemático del escritor políticamente comprometido, después de su contacto con la revolución cubana.


domingo, 16 de agosto de 2009

Mario Vargas Llosa en Lecciones y maestros

En mi recorrido por la red encontré este video subido en you tube que corresponde a la II Cita internacional de la Literatura en español, celebrada en Santillana del Mar, en homenaje a tres maestros: Mario Vargas Llosa, Javier Marías y Arturo Pérez-Reverte el 16 de junio de 2008. Los siguientes vídeos son de la conferencia de Vargas Llosa...








domingo, 2 de agosto de 2009

Poemas de la Película el lado oscuro del corazón (Subiela 1992)

Después de un largo tiempo sin publicar nada, regreso con uds para compartir los poemas que aparecen en la genial película argentina "El lado oscuro del corazón" estrenada en el 21 de mayo de 1992.
El argumento de la misma gira entorno a Oliverio, un poeta bohemio, que recorre Buenos Aires con sus amigos, acosado por la muerte, buscando a una mujer capaz de "volar". Las poesías de Mario Benedetti, Juan Gelman y Oliverio Girondo se ven entremezcladas en el transcurso de la historia dándole a la película un toque distinto, intenso, que permiten hacernos sentir las emociones del poeta: pasión, entusiasmo, vehemencia, exaltación, energía, fuerza...

Sin lugar a dudas es de esas películas que no pueden dejar de ver todos aquellos que aman la literatura...

Espantapájaros 1 (Oliverio Girondo)

-No sè me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! y en esto soy irreductible no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. ¡Si no saben volar pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Esta fue y no otra la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.

¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?

¡María Luisa era una verdadera pluma!

Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres

¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.

Espantapájaros 8 (Oliverio Girondo) -(no dicho pero evocado en imágenes)

Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.¡
Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo me pregunto-- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de con temporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, coda una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquella desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, esta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abuse de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junta con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. E1 hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto mas insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y es per a r que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.

Espantapájaros 18 (oliverio girondo)

"Llorar a lágrima viva"

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuy
es y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.¡
Llorar todo el insomnio y todo el día!






Interlunios (Oliverio Girondo) -(en la película, escena con la vaca que habla)

Diluido en esa contemplacion había logrado olvidarme hasta de mí mismo, cuando, de repente, una voz pastosa pronunció mi nombre. Aunque estaba seguro de encontrarme solo, la voz era tan nítida que me incorporé para comprobarlo. A los dos lados del camino, el campo se extendía sin tropiezos. Uno que otro árbol perdido en la inmensidad y, cerca mío, algunos cardos, entre los cuales divisé un bulto que resultó ser una vaca echada sobre el pasto.
Opté por acostarme de nuevo, pero antes que pasara un minuto oì que la voz me decía:
"¿No te da vergüenza? ¿Cómo es posible? ¿Qué has hecho para llegar a ese estado? ¿Ya ni siquiera puedes vivir entre la gente?
Por absurdo que resultase, era indudable que la voz partía del lugar donde se encontraba la vaca. Con el mayor disimulo me di vuelta para observarla. La claridad de la noche me permitía distinguir todos sus movimientos. Después de incorporarse y avanzar unos pasos se detuvo a pocos metros del sitio en que me hallaba, para rumiar durante un momento lo que diría y proseguir con un tono acongojado:
"¡Hubieras podido ser tan feliz! ... Eres fino, eres inteligente y egoísta. ¿Pero qué has hecho durante toda tu vida? Engañar, engañar... ¡nada más que engañar!... Y ahora resulta lo de siempre; eres tú, el verdadero, el único engañado. ¡Me dan unas ganas de llorar! . . . ¡Desde chico fuiste tan orgulloso! . . . Te considerabas por encima de todos y de todo. De nada valía reprenderte. Crees haber vivido más intensamente que nadie. Pero, ¿te atreverías a negarlo?, nunca te has entregado. ¡Cuando pienso que prefieres cualquier cosa a encontrarte contigo mismo! ¿Cómo es posible que puedas soportar ese vacío?... ¿Por qué te empeñas en llenarlo de nada? Ya no eres capaz de extender una mano, de abrir los brazos. ¡Es verdaderamente desesperante!... ¡Me dan unas ganas de llorar!
Cuando calló, sin darme cuenta me levanté y di unos pasos hacia ella. Después de mirarme con unos ojos humedecidos de ternura y de limpiarse la boca refregándosela contra la paleta, sacó el pescuezo por encima del alambrado y estiró los labios para besarme.
Inmóviles, separados únicamente por una zanja estrecha, nos miramos en silencio. Pude caer de rodillas, pero di un salto y eche a correr por el camino. En lo más profundo de mí mismo se erguía la certidumbre de que la voz que acababa de oir era la de mi madre."
[. . .]
Y lo peor es que la vaca, mi madre, tiene razón. Yo no soy, ni he sido nunca más que un corcho. Durante toda la vida he flotado, de aquí para allá, sin conocer otra cosa que la superficie. Incapaz de encariñarme con nada, siempre me aparté de los seres antes de aprender a quererlos. Y ahora, es demasiado tarde. Ya me falta coraje hasta para ponerme las zapatillas.

Comunión plenaria (Oliverio Girondo)

-Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra ,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.
El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡ Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!..
Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?


Dicotomía incruenta (Oliverio Girondo)
-Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.
Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.Y en el precise instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.
Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.

Rostro de vos (Mario Benedetti)
-Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagóntengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor
sin un temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vosestoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición
mis huéspedes concurren
concurren como sueños


Táctica y estrategia
(Mario Benedetti)

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telónni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites.


No te salves (Mario Benedetti)

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desganano te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempopero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


Corazón coraza (Mario Benedetti) - (en la película, recitada en alemán, por Mario Benedetti)
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y mueroy peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes donde
quiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.



Costumbres (Juan Gelman)
-no es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal

Poco se sabe (Juan Gelman)
-yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos

Sefiní (Juan Gelman)
-basta por esta noche cierro
la puerta me pongo
el saco guardo
los papelitos donde
no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar

martes, 24 de marzo de 2009

Acentos Diacríticos

Cuando las palabras suenan igual, pero no significan lo mismo.
  1. Ahí vs ¡Ay! vs Hay
    Creo que es de los errores más comunes, ya que las tres palabras suenan igual.
    Ahí: sirve para indicar una dirección, un lugar.
    Ahí está la salida.
    El camino correcto es por ahí.
    Hay: viene del verbo HABER, por lo tanto se escribe con hache y significa que existe algo.
    En esta caja hay tres juguetes.
    Todavía hay posibilidades de ganar el partido.
    ¡Ay!: es una exclamación, esto significa que lo utilizarás cuando ocurra algo sorpresivo.
    ¡Ay, mis hijos!
    ¡Ay! Me diste un pelotazo.
    Compara:
    ¡Ahí nos vemos!
    ¡Ay que dolor!
    Todavía hay mucho por hacer.
  2. Tú vs Tu
    Tú: hace referencia a tu interlocutor (segunda persona). Es un pronombre, por lo que siempre va a usarse cuando quieras indicar a alguien.
    ¡Solamente tú puedes salvar al mundo!
    Tú vales mucho y mereces respeto.
    Tu: lo utilizarás cuando quieras indicar que una segunda persona posee algo.
    Tu perro apesta.
    Éste es tu libro
    Compara:
    Fuiste tu verdugo (esa persona fue su propio verdugo).
    Fuiste tú el culpable (esa persona tiene la culpa).
  3. El vs Él
    El: es un artículo (igual que la, los y las).
    El perro es blanco.
    Estoy buscando el sombrero gris.
    Él: éste es otro pronombre y al igual que “tú”, se utiliza cuando hagas referencia a alguien.
    Él escribe de maravilla.
    No estoy seguro, pero creo que es él a quien buscamos.
    Compara:
    El viernes tenemos junta con el alcalde.
    Él siempre está contando chistes.
  4. Sólo (Solamente) vs Solo
    Solo: cuando una persona se encuentra en soledad (si puedes sustituirlo por “solito”, entonces no lo acentúes).
    Después de la fiesta se quedó solo en su habitación [... se quedó solito en su habitación].
    Se sentía tan solo que decidió comprarse un caballo [... tan solito que decidió...].
    Sólo: si puedes sustituir en tu oración la palabra “sólo” por “solamente“, entonces lleva acento.
    Prometo escribirte una canción, pero sólo si me perdonas [… pero solamente si me perdonas].
    Sólo quiero saber por qué no acentúas bien [Solamente quiero saber...].
    Compara:
    Si no estuviera tan solo, estaría más acompañado.
    Si sólo pudiera conseguir la llave, saldría más rápido.
  5. Mas vs Más
    Mas: sin acento es una conjunción, esto quiere decir que une dos oraciones (equivale a: pero, aunque, sin embargo, no obstante, antes bien).
    Quisiera un Ferrari, mas no tengo suficiente dinero [... pero no tengo suficiente dinero].
    Más: adverbio de cantidad, significa que al comparar dos cantidades o medidas una será mayor.
    Quiero más sopa.
    Canadá tiene más territorio que Filipinas
    Compara:
    No puedo más.
    No puedo, mas lo intento.
  6. Que, Quien, Como, Donde, Cuando vs Qué, Quién, Cómo, Dónde, Cuándo
    Aunque parezca confuso, estos son los más fáciles de distinguir: si utilizas signos de admiración (¡!) o interrogación (¿?)… entonces ¡ponle tilde! Otra forma de saber si le pones o no le pones acento es preguntándote: ¿me refiero a una pregunta o exclamación? Si la respuesta es sí, entonces ponle tilde.
    ¿Cómo puedo saber si lleva acento?
    Durante el asalto no sabía ni quién estaba junto a mí [“... quién estaba junto a mí”, al llevar acento, da una muestra de inquietud, duda o desconocimiento de lo que se está hablando, por lo que sigue siendo una pregunta aunque no se encuentre entre signos de interrogación. Si no llevara a acento, “... quien estaba junto a mí” estaría dando un sentido de señalización y por lo tanto de seguridad o confianza. Ejemplo: él fue quien estaba junto a mí (dando respuesta a la pregunta “quién estaba junto a mí”)].
    ¿Cuándo no le debo poner acento? Cuando no te refieras a una pregunta o exclamación (observa con cuidado las oraciones anteriores).
    Cuando termines tu comida tendrás tu postre.
    Donde veas el árbol torcido da vuelta a la izquierda.
    Compara con atención:
    No sé para cuándo terminaré mi tarea.
    Cuando termine la tarea podré salir a jugar.
    Donde te vuelva a ver, te mato.
    ¿Dónde dejaste las llaves?
    Quien se atreva a tocar mi comida, recibirá su castigo.
    ¿Quién es Hideki Cuamatzi?
    Volveré como pueda.
    ¡Cómo te atreves a mentirme!
    He visto ahora cómo lo has hecho.
    Como pasta todos los días [Aquí podemos observar una particularidad del “como”: puede referirse tanto a la manera en que algo es realizado y a la conjugación del verbo “comer” en primera persona del presente (yo como pasta...)].
    Si hubiera sabido que se me haría tarde, habría despertado antes.
    ¿Qué color te gusta más?
    Cuando sea grande quiero ser piloto
    ¿Cuándo es tu cumpleaños?
  7. Este/Esta, Aquel (y similares) vs Esté/Está vs Éste, Aquél (y similares)
    No llevan acento cuando a lo que te estás refiriendo se encuentre seguido inmediatamente (o en la misma oración) del pronombre. Llevan acento cuando el objeto, persona o lugar se encuentra atrás del pronombre, por ejemplo, en una oración antecesora de donde estás usando la palabra ‘este’, ‘aquel’, etc. Las únicas excepciones son ESTO, ESO, ESTOS y ESTOS ya que NUNCA SE ACENTÚAN.
    [Hay una particularidad con “este”. Hay que fijarse en qué contexto se está utilizando, ya que cuando no lleva acento, puede referirse a una dirección cardinal: oriente. Es muy fácil identificar estas situaciones. Ejemplo: El Sol sale todos los días por el este/oriente.]
    Cuando se acentúan funcionan como pronombres; cuando no se acentúan funcionan como artículos (?).
    Compara con atención:
    Esto es lo más difícil que he visto en mi vida.
    Este perro me mordió
    Necesito éste y éste [No estás mencionando a lo que te refieres en la misma oración donde usas ‘éste’, por lo tanto, queda implícito que se trata de algo ya mencionado o tomado en cuenta (quedó “atrás” de la oración usada). Para que no llevaran acento, el enunciado quedaría así: “Necesito este y este" (como cuando se señala algo)].
    Aquel policía quiere mordida.
    No me refería a ti, sino a aquél.
    ¿Ha visto a esta sospechosa?
    ¿Y a ésta?
    Nota importante:
    En español, los signos de admiración e interrogación son dos: uno que abre la oración y otro que la cierra. En otros idiomas solamente se utiliza el que la cierra. Aunque nos dé flojera escribir el signo que abre la exclamación o interrogación, es necesario usarlo ya que nos indica el tono de la oración al leerla (así nos damos cuenta al principio de la misma y no al final, cuando ya nos hayamos equivocado al leerla).
    ¡Ah!… Y no es necesario utilizar más de uno.
    ¡No puedo creer cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que nos vimos!
    No puedo creer, ¡cuánto tiempo ha pasado!
    No puedo creer cuánto tiempo ha pasado… ¡diez años!
    Para finalizar
    Como seguramente habrás podido observar, algunas palabras podrían cambiar completamente el significado de la oración, aunque por lo general no se nota ya que los lectores también ignoran estas reglas, mas no por eso podemos permitir que baje la calidad de nuestro trabajo.
    Estos han sido sólo algunos ejemplos importantes (y frecuentes) pero aún hay muchos que no se mencionan ya que de por sí es cansado leer muchos ejemplos sobre horrografía… perdón ortografía. Próximamente habrá más tips para que podamos dar a entender nuestras ideas sin posibilidad de malas interpretaciones (que podrían hacernos quedar mal).
    Actualización:
    La RAE permite que se omita el tilde para diferenciar ambas palabras (solo, sólo) desde la normativa ortográfica de 1999 la norma es acentuar esta “complicada palabra” cuando, además de actuar como adverbio, existe ambigüedad. Por ejemplo en este caso: - Pasaré solo este verano aquí. [en soledad] - Pasaré sólo este verano aquí. [solamente] En cualquier otro caso “solo” se debe escribir sin tilde.

UNA PERLITA : una duda que también es frecuente :

¿El tilde o la tilde?

Tan correcto es nombrar a la tilde con artículo femenino, como tratarla masculinamente EL TILDE. Por eso el Diccionario académico nos dice que este vocablo es ambiguo desde el punto de vista gramatical. Aunque añade que se usa mucho como femenino.

Don Manuel Seco, en su Gramática esencial del español, nos dice que hay unos pocos nombres que, sin cambiar su significación, se usan unas veces como masculinos y otras como femeninos.

El Diccionario panhispánico de dudas, por su parte, nos dice: "Admite los dos géneros, aunque hoy se usa casi exclusivamente como femenino". Por consiguiente podemos decir que, aunque la palabra admite tanto el artículo o el adjetivo masculino como el femenino (el tilde, la tilde), la tendencia actual es a considerarla femenina.