viernes, 6 de marzo de 2009

Poema Mulata... de Nicolas Guillen

Nicolás Guillén escribió varios poemas sobre la situación social que vivía el hombre de tez oscura. El movimiento de la poesía negra (1928-1940) se integró a la poesía nacional por ser un elemento en la búsqueda del carácter nacional de los países hispanoamericanos; dentro de una protesta contra la injusticia social y explotación del capitalismo e imperialismo extranjero, la poesía ve al negro "desde dentro" esto implicaba hablar como él, pronunciar el español como él, sentir, llorar y reír como él. Guillén ha sido uno de los máximos exponentes de este género, ya desde Sor Juana se transcribía la pronunciación del negro en la poesía y se hacía uso de la onomatopeya para reproducir sonidos musicales negros, pero es en Cuba con Guillén, donde este movimiento alcanzó su plenitud. Su obra ha sido considerada la cumbre del movimiento por representar el proceso de transformación del negrismo africano al "latinoamericanismo", su poesía tiene un nuevo vigor, es rumba y son que canta y baila al ritmo de la poesía, la sensibilidad cubana integró la cultura africana en la poesía hispanoamericana. Sobre la Mulata escribió el siguiente poema:

MULATA...
Ya yo me enteré, mulata,
mulata, ya sé que dise
que yo tengo la narise
como nudo de cobbata.
Y fíjate bien que tú
no ere tan adelantá,
poqque tu boca é bien grande,
y tu pasa, colorá.
Tanto tren
con tu cueppo,
tanto tren;
tanto tren
con tu boca,
tanto tren;
tanto tren
con tu sojo,
tanto tren.
Si tú supiera, mulata,
la veddá;
¡que yo con mi negra tengo,
y no te quiero pa na!

Nicolás Guillén, 1930


En este poema de Nicolás Guillén (1902-1989), la mujer negra, es la esposa o compañera, mientras la Mulata es vista como objeto del deseo, ajena a la raza negra, su mestizaje es producto de otros valores sociales y su presencia es perturbadora de la integración familiar.
La Mulata surgió de un activo mestizaje iniciado durante la Colonia, la mezcla de dos razas dio por resultado un estereotipo de belleza y sensualidad que constituyó una fuente de inspiración en las corrientes artísticas de Hispanoamérica. Su valorización se ha dado dentro del contexto del placer, a diferencia de la mujer negra, compañera del hombre de color. La fusión de dos sangres y dos culturas han dado a esta mujer, una exuberante sexualidad que se describen en la poesía y narrativa hispanoamericana, no se la concibe como esposa del blanco ni del negro (V. supra. La Mulata de Nicolás Guillén), tampoco se la incluye dentro de una práctica religiosa-cristiana, ya que sus encantos han sido asociados a lo diabólico. La Mulata representa lo primitivo y lo salvaje, en oposición a la cultura y civilización del hombre blanco, reproduce el mito de la superpotencia sexual de la raza negra. A diferencia del negro, ella no maneja sentimientos y se le ha concebido a través del imaginario colectivo como imagen de la mujer fatal, que fascina y aniquila.

1 comentario:

Cristian Ignacio Santander Benitez dijo...

me ayudo esta publicacion a la realizacion de mi tesis en la escuela, saludos desde Chile :-)